Los «kits de consuelo» son pequeños conjuntos de artículos diseñados para ayudar a los niños que se encuentran en situaciones difíciles. Son fáciles de preparar e incluyen pequeños objetos acompañados de instrucciones sobre cómo utilizarlos para ayudar al niño a sentirse mejor y a afrontar sus problemas, desde el dolor y la enfermedad hasta el trauma y el desplazamiento.
Los kits de bienestar consisten simplemente en unos cuantos artículos metidos en una mochila o en una bolsa de tela. Los pequeños objetos que se enumeran a continuación se colocan en una bolsa de regalo de colores que se cierra con un cordón para convertirla en un «regalo». A continuación, todo se guarda dentro de la bolsa de lona. También se incluyen instrucciones impresas que describen las actividades de bienestar para la mente y el cuerpo, así como una tarjeta con el índice y un enlace para ver la guía en vídeo.
Colócalas sobre tu barriga para ver cómo suben y bajan al respirar: una forma divertida de practicar la respiración abdominal. También son ideales para animar a los niños a participar en juegos de simulación y a contar historias.
Para hacer pompas hay que respirar lenta y profundamente, lo que constituye un ejercicio natural de regulación de la respiración. Los niños pueden percibir cómo se siente su cuerpo al reducir el ritmo y observar la conexión entre la mente y el cuerpo.
Úsalo junto con el ejercicio de relajación muscular progresiva que se incluye en el folleto de instrucciones: aprieta y suelta para notar la diferencia entre la tensión y la calma en el cuerpo.
Junto con el cuaderno en blanco, estos materiales ofrecen a los niños un espacio para dibujar, escribir o garabatear sobre sus experiencias y sentimientos, lo que les ayuda a exteriorizar y ordenar lo que piensan y sienten.
Un espacio personal para expresar pensamientos, sentimientos y experiencias a través de la escritura o el dibujo. El cuaderno pertenece al niño: es suyo y se lo queda.
Los «biodots» son pequeñas pegatinas que cambian de color con la temperatura corporal, la cual aumenta cuando nos relajamos. Observar el cambio de color ofrece a los niños una prueba visible de que sus ejercicios de relajación están surtiendo efecto.
Una forma divertida de transmitir el mensaje de que es importante conservar y llevar consigo estos juguetes y habilidades. Además, las pegatinas aportan un toque personal y alegre al kit, en lugar de darle un aire clínico.
Es lo suficientemente grande como para guardar el diario y otros objetos. Decorarlo es, en sí mismo, una actividad relajante y creativa, y se convierte en un recipiente para guardar recuerdos que el niño puede llevar consigo.
Colabora con nosotros para organizar un evento de preparación de kits para tu colegio, parroquia u organización: podemos ayudarte a conseguir los materiales y a ponerlo en marcha.
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